Así es como se plantea siempre el comienzo de un año nuevo. Hay personas que ponen la mirada hacia el futuro, otros en vivencias pasadas con sus propias conclusiones y nosotros…
La información sensible no espera. Da igual a qué se dedique tu empresa, el servicio que ofrezca o los productos que venda. El activo más valioso que tiene son los datos de tus clientes… y también uno de los factores con mayor vulnerabilidad.
Lo creas o no, el volumen de información confidencial como contratos, facturas, nóminas o estrategias internas que genera una empresa a diario, se puede convertir más en un problema que en provecho.
Como gestor, director o propietario de una empresa, sabes que el éxito no solo depende de tu producto o servicio principal. Depende de una maquinaria interna con unos engranajes completamente ensamblados para que todo funcione a la perfección.
Pero seamos sinceros, siempre hay algo en tu cabeza que no te deja avanzar. Es un pequeño runrún que hace que no le dediques el tiempo debes a hacer para alcanzar los objetivos marcados.
La eficiencia y la sostenibilidad son dos pilares fundamentales para el éxito de cualquier empresa. Sin embargo, en muchos entornos laborales aún luchan por encontrar el equilibrio entre rentabilidad y responsabilidad ambiental.
Como hotel, tu prioridad es garantizar que la experiencia de los huéspedes sea positiva. Si te decimos que, según un estudio el 80% de los huéspedes considera que la limpieza es el factor más importante la hora de elegir un hotel, no es un dato que te sorprenda, ¿verdad? Pero, y si te contamos que también existe otro estudió en el que decía que el 60% de los huéspedes ha tenido una experiencia negativa en un hotel debido a la falta de limpieza. Mantener altos los estándares de higiene puede convertirse en un desafío sino utilizas los recursos adecuados.